Descubre la imponente silueta de Tavolara, un gigante de piedra caliza que se eleva más de 500 metros directamente desde el mar. Declarado en su día el reino más pequeño del mundo, esta zona marina protegida alberga ahora un extraordinario ecosistema de vida marina mediterránea.
Cerca, la isla de Molara ofrece bahías protegidas rodeadas de fragantes matorrales mediterráneos, ideales para nadar en perfecta tranquilidad. Aquí las aguas brillan en innumerables tonos azules y verdes, vírgenes y acogedoras.
El promontorio de Capo Coda Cavallo completa este triángulo de maravillas naturales, con su sucesión de playas de arena blanca y calas rocosas. Este tramo del noreste de Cerdeña permanece maravillosamente virgen, ofreciendo un auténtico contraste con el glamour de la cercana Costa Esmeralda. Perfecto para los viajeros que buscan una naturaleza prístina y un auténtico encanto costero.




